Los Millennials son los jóvenes que han nacido entre 1981 y 1995 (aproximadamente), hijos de la generación del Baby Boom. El término Milennials provienen del hecho de que se hicieron mayores de edad con la entrada del nuevo milenio, pero también se les conoce como “Generación Y” o “Echo Boomers”. Son la generación más preparada, la población ideal para las marcas y vendedores por su poder adquisitivo, los que crecieron con el boom de las redes sociales…. y los que tienen más ansiedad según un reciente estudio de la Asociación Americana de Psicología. 

En Estados Unidos hay entre 79 y 80 millones de millennials y en España suman más de 8 millones. Según una encuesta previa al estudio, el 39% se declararon estresados. ¿Echamos cuentas? Solo en nuestro país más son más de 3 millones de personas. En la misma encuesta, la llamada Generación X (entre 34 y 43 años) manifestó sufrir de estrés en el 36% de los casos, mientras que en los Baby Bommers (entre 44 y 66 años) llegó al 33%. Entre los mayores de 67 años sólo un 29% indicó sentir estrés. Además, el 12% de los millennials tiene desórdenes de ansiedad diagnosticados, un porcentaje que va en aumento.

ansiedad

¿Cuáles pueden ser las causas? ¿Influyen nuestros nuevos hábitos? Estas son 6 costumbres que afectan a nuestra calidad de vida:

Dormir poco. Quedarse hasta tarde viendo una serie, trasnochar con los amigos, el cambio constante de horarios, merma las horas de descanso. Según la Universidad de California en Berkley la falta de sueño puede incrementar las regiones del cerebro que contribuyen a la preocupación excesiva.

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El sedentarismo. Cada vez nos movemos menos, compramos por internet, interaccionamos a través de las redes sociales… Un estudio de BMC Public Health reveló que estar mucho tiempo sin hacer actividad física aumenta la probabilidad de experimentar ansiedad.

sedentarismo

El uso del móvil. Los jóvenes menores de 25 años llegan a dedicarle hasta 4,5 horas de media al día aunque la media es de 3 horas diarias. La Baylor University reveló en 2014 que estar demasiado tiempo pegados al teléfono móvil puede crearnos angustia y que las pantallas excitan a veces demasiado al sistema nervioso central amplificando la ansiedad.

uso excesivo del móvil

Vida laboral (o la falta de ella). La crisis ha afectado enormemente a nuestra vida, la estabilidad ha desaparecido y la incertidumbre nos causa dolores de cabeza. Esta generación sufre un paro sin precedentes y una gran mayoría tiene trabajos precarios.  A la hora de trabajar valoran el enriquecimiento personal y el grado de satisfacción y no creen que la productividad dependa del número de horas que pasan en una oficina. Los horarios inflexibles y que implican pasar más de 8 horas en la oficina, limitando la vida personal, aumentan la ansiedad.

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Beber demasiado café. Aunque seamos fans de las chicas Gilmore y nos ayude a estar despiertos y alerta, el café también puede producir irritabilidad y nerviosismo.

beber café

Saltarse comidas (o comer rápido y mal). Vamos cada vez más deprisa, a veces ni siquiera tenemos tiempo para comer y picamos cualquier cosa. Debemos saber que comer no sólo regula nuestro metabolismo, sino también nuestros niveles de insulina y nuestra estabilidad mental. El hambre y la sed nos pueden producir sensaciones similares a las que provoca la ansiedad al desestabilizarse el nivel de azúcar en sangre (ver vídeo relacionado aquí).

comida rápida

En la sociedad actual no sólo los millennials realizan estas acciones, en nuestra mano está cambiar de costumbres para sentirnos un poco mejor.